Ceder el paso es una simple acción que puede cambiar visiblemente la condiciones de quienes convivimos en las vías.

No sólo se trata cumplir con lo que el reglamento dicta, se trata de fomentar una actitud de cordialidad con la que podemos desde resolver un embotellamiento hasta salvar una vida.

Tal vez el resultado no te sea posible ver el resultado, pero piensa que si cedes el paso a una ambulancia,  permites que llegue más rápido para dar atención a un herido, si cedes el paso a un peatón, serán sólo unos segundo de tu tiempo y un camino más seguro para él.

Hay quienes necesitan de esa pequeña ayuda extra, los usuarios vulnerables como ancianos, personas con discapacidad, mujeres embarazadas, niños, etc.

Cuando creas que primero debes pasar tú antes que el otro, piénsalo de nuevo. #HazCulturaVial y Maneja tu vida.